Es el primer contacto de los niños con la pintura. La Pintura a Dedo permite desarrollar actividades con las manos, lo que aumenta el desarrollo de la percepción táctil y de la coordinación motora. Puede ser aplicada con el dedo, pincel o esponja, sobre papel, papel cartón o cartulina. No es tóxica y sus colores son mezclables entre sí.